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Perrita se niega a comer hasta no saber como están sus cachorros

Un grupo de niños que estaban jugando cerca de una construcción descubrieron a seis cachorros recién nacidos, acurrucados juntos y solos, los niños sabían que tenían que ayudarlos. Decidieron llevarlos a casa y y darles el biberón, sin darse cuenta de que su madre acababa de salir a buscar comida y echaba de menos a sus preciosos bebés.

Los niños se dieron cuenta de que los cachorros probablemente necesitaban más atención profesional de la que ellos podrían brindarles. Así que contactaron a Hope for Paws, un grupo de rescate de Los Ángeles que rápidamente accedió a atender a los cachorros.

El equipo sabía que la madre de los cachorros probablemente estaba cerca de donde los habían encontrado, esperándolos, por lo que decidieron devolvérselos para que ella se acercara y rescatarla. Colocaron a los cachorros en una pequeña tienda de campaña, con muchas mantas para acurrucarse, y la colocaron donde fueron encontrados los pequeños cachorros. Esperaban que la madre todavía se encontrara en el lugar donde había visto a sus bebés por última vez.

Al poco tiempo, la madre apareció, absolutamente aterrorizada y súper protectora de sus bebés, ya que no quería perderlos de nuevo. Los rescatistas rápidamente le ofrecieron algo de comida. Pero a pesar de estar claramente hambrienta, estaba demasiado nerviosa por la seguridad de sus cachorros para comer y se negó a recibir el alimento.

La madre empezó a gruñir, aterrorizada de que pudiera estar allí para lastimar a sus bebés. Entonces el equipo sabía que tenían que actuar rápidamente si querían rescatarla. Y así, a pesar de las protestas, rápidamente le pusieron una correa alrededor del cuello y milagrosamente pudieron ponerla a salvo. Finalmente todo salió bien, a pesar de estar a lado de sus bebés aún estaba un poco enfadada. Pero los rescatistas le demostraron que estaban allí para ayudarlos. Cuando sintió que ella y sus cachorros estaban seguros, la madre por fin comió un poco.

La propiedad donde se encontraron a los cachorros y a la madre, solía ser un huerto de cítricos. A los cachorros les llamaron: Valencia, Bergamot, Ponderosa, Satsuma, Mandarin y Clementine, y a la mamá la llamaron Navalina. Llevaron a la familia entera al veterinario, donde los pequeños cachorros obtuvieron su primer chequeo, y afortunadamente, todos estaban sanos y felices. Gracias a su madre, que intentó con todas sus fuerzas mantenerlos a salvo y alimentados mientras no tenían un techo donde vivir.

Ahora tres semanas después, la madre y los cachorros están sanos y salvos en hogares de acogida. Esperando estar listos para encontrar hogares amorosos, responsables y sobre todo para siempre.

A continuación puede ver el vídeo de la historia de Navalina, la mamá luchadora que sacó a sus cachorros adelante sola, sin hogar:

Comparta esta historia con sus amigos y familiares, ayudar a los animales callejeros es algo muy importante se salvan familias.